Encuentro Mundial Familias en Valencia

Blog de Ecclesia Digital sobre el encuentro de Benedicto XVI con las familias en Valencia.Como es obvio y así acontece en todos los medios de comunicación, ECCLESIA Digital no se responsabiliza de los contenidos de sus textos, que son de la exclusiva responsabilidad de sus autores.

03 julio 2006

Diario de un encuentro (5) - 3 de julio de 2006 - 3er día de la novena de la Familia


Lo hermoso de ser católico

Muchas veces no llegamos a comprender lo que supone una cosa hasta que las pruebas de ello nos muestran que su influencia es grande, nos acerca a todos y, en este caso particular, nos hace sentir bien, sabiendo que la sombra de Dios es alargada y universal.

Esta especie de colaboración-comentario-diario de hoy también se va a referir al Encuentro del que llevamos tratando, personalente, unos días, pero que viene dando qué hacer a muchas personas durante muchos meses e, incluso, años.

Recibir a quien viene de lejos, en el espacio, pero de cerca, en el espíritu, es el ejemplo más claro de que la Familia cristiana, ese modelo tan denostado entre nosotros, católica, en este caso, forma eso, una gran Familia y que cada vez que alguien acude a su seno es como si pudiéramos parafrasear el título de aquella celebre película “La Familia y uno más”, pues no otra cosa es el nacer a la Iglesia o venir, de lejos, entre nosotros.

Pues bien, en nuestra Parroquia, de S. Juan Bosco y Sta. María del Monte Vedat, ahora, ya, ayer, hemos recibido a un miembro de nuestra gran Familia: un sacerdote mexicano, venido desde Monterrey, ha llegado hasta estas tierras, acogedoras siempre, para gozar de esta semana, a estar entre nosotros, para ser uno, como bien dijo Cristo y luego, con el paso del tiempo, Juan Pablo II Magno, dejó claro en su Carta Encíclica Ut Unum Sint (sobre el empeño ecuménico) que, si bien sabemos que el sentido es otro, viene bien para dar a entender ese ecumenismo interior, el ser uno en el tiempo y no sólo el ser uno por estar separados sino por lo contrario.

Antes de seguir con esto, tengo que hacer mención del recibimiento que el Sr. Arzobispo de Valencia, D. Agustín Garcia Gasco, dio el día de ayer, 2 de julio, a los más de 10.000 voluntarios (¡para que luego digan que la junventud esta perdida!, ¡eso querrían sus posibles perversores, esos pancistas del subjetivismo y todo eso y lo demás!) que, de todo el mundo, han pensado que lo mejor que podían hacer era echar una mano. Y luego, para acabar, sólo hay una forma de hacerlo: a la valenciana, con una gran paella (de las que aquí se hacen mucho, para miles de comensales) que alimentará a todos aquellos que, seguramente, conocerán, de facto, dónde han ido a parar. ¡Que les aproveche!

Y ahora, despues de este ejemplo de entrega mutua, sigamos con lo de hoy.

Antes he dicho cual es la Parroquia por la que nos movemos pero no he dicho cual es nuestro pueblo (o ciudad, para los que prefieran de grandezas) y este no es otro que Torrent, en Valencia. Precisamente a nuestras casas y calles, polideportivos, etc. vienen, están viniendo, los peregrinos de la Diócesis de Madrid: unos 6.000, más o menos. Aquí tendremos una Eucaristía, el día 8 de julio, a las 8 de la mañana. Se pensará que es un poco pronto. Sin embargo, esto viene determinado por el hecho de que ese día, ese día, a media mañana, llega el Santo Padre y por esa causa han de partir a recibirlo, entre otras personas el mismo Cardenal que presidirá aquella Eucaristía, Rouco Varela. De Madrid, por eso preside, para los suyos y para nosotros, claro. ¡Bienvenido sea él, por supuesto, y también!

Pues bien, todo esto, que he dicho hasta ahora no es más que reflejo de lo que he llamado lo hermoso de ser católico. Esta expresión, que puede parecer algo cursi es, exactamente, el sentimiento que tengo. Este sentimiento está formado por un tanto por cien de amor a los demás, por otro tanto por cien de agradecimiento a la Iglesia, por su labor, por otro tanto por cien elevado de ganas de hacer, por un tanto por cien en el que podemos poner la voluntad de que se vea nuestra fe, de que las obras colaboren con nuestra oración, de que la voz de un pueblo, que muchas veces está callado, levante una que sea de luz, que ilumine desde la ventana y no se deje escondida bajo una cama de miedo y respetos humanos, la triste oscuridad, ilumine, digo, que, muchas veces, presenta el mundo, por un tanto por cien... de lo que cada cual quiera aportar en tiempo dedicado a esto, en trabajos dados, etc.

Así, este sentimiento de creer que lo católico, por universal y verdadero, es hermoso, nos da fuerzas para seguir adelante, para vencer cualquier obstáculo mundano que trate de hacernos difícil este camino, seguramente ignorando esa mundanidad que tiene las piernas cortas, pues sólo mira al beneficio propio de cada ocasión, mientras que Dios, Jesucristo, María, etc tienen, en su corazón, la inabarcable armonía universal.

Y eso, claro, deja huella en nuestra alma.


Es así como sigue este diario. Día 3º de la novena de las Familias:
3 de julio de 2006, lunes, festividad de Sto. Tomás Apóstol.

Eleuterio Fernández Guzmán
Laico y Licenciado de Derecho